Durante años, la conversación estética ha girado casi exclusivamente en torno a las arrugas, como marcador clave del envejecimiento cutáneo, superando incluso a otros signos igual de reveladores, como la pérdida de firmeza, la textura irregular, la deshidratación o la falta de luminosidad. Sin embargo, en la consulta esto ha cambiado de forma muy evidente. Hoy, muchos pacientes —en su mayoría mujeres, aunque […]