Existen prácticas que podrían reducir el riesgo de recaídas, una vez superado el problema.
Para la prevención, nuestros Ginecólogos expertos recomiendan cuidar tanto el bienestar físico como el emocional:
Conocimiento del propio cuerpo
Comprender la anatomía y mantener una relación positiva con el propio cuerpo ayudan a evitar los bloqueos involuntarios.
Evitar relaciones sexuales dolorosas
Es fundamental comunicar las molestias repetidas en el tiempo.
Ejercicios de relajación del suelo pélvico
Nuestros Ginecólogos te explicarán cómo mantener el suelo pélvico relajado y funcional mediante ejercicios suaves, con dilatadores o con consciencia corporal.
Gestión de la ansiedad y el estrés
La tensión emocional o la falta de comunicación abierta con la pareja pueden aumentar la contracción involuntaria de los músculos pélvicos.
Acompañamiento profesional
Si surgen molestias, tensión o recaídas, una consulta temprana con el Ginecólogo puede evitar que el reflejo involuntario se reinstale.