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Lipoláser para el rejuvenecimiento corporal en la Menopausia

 

Lipoláser para el rejuvenecimiento corporal en la Menopausia

iml
31/01/2017

Numerosos periodistas, bloggers y otros profesionales de la Comunicación especializados en Belleza nos han acompañado hoy en la presentación de #MenopausiaYLipoláser, un evento celebrado en el palacio de Nerva, sede de IML, en el que el Dr. Javier Moreno, director de Instituto Médico Láser de Madrid, ha compartido su experiencia en Lipoláser para el rejuvenecimiento corporal de la mujer tras la menopausia.

El Dr. Moreno, director de IML, presenta "Menopausia y Lipoláser"

Cambios físicos tras la menopausia

La menopausia es una etapa de evolución en la vida de la mujer que comporta cambios físicos y psicológicos. En el ámbito estético, destacan los cambios percibidos en el contorno corporal y en la piel.

"He perdido la cintura y me han engordado los brazos". Ésta es una de las frases más repetidas en la consulta del cirujano plástico por aquellas pacientes que han pasado la menopausia.

La mayoría de las mujeres en esta etapa refiere cómo se ha ido instalando la grasa en zonas como abdomen, cintura o brazos, sin importar cuánto se cuiden, así como la percepción de estar perdiendo calidad cutánea, ya que la piel pasa a mostrar un tacto más seco y menos firme.

La menopausia es la consecuencia de la desaparición de los folículos ováricos, que implica una disminución progresiva del nivel de hormonas sexuales femeninas y que produce cambios en la piel, los músculos y el tejido graso.

Cambios en la piel

La piel tiene una alta densidad de receptores de estrógenos, por lo que es muy vulnerable al descenso de estas hormonas en la menopausia.

Al disminuir la producción de sebo y de sudor, que son poderosos plastificantes de la capa hidrolipídica, la piel se torna seca y escamosa, perdiendo elasticidad como consecuencia de la menor producción de colágeno y elastina. Todo ello se traduce en una piel fina y con tendencia al descolgamiento.

Cambios en los músculos

Tanto la menopausia como el proceso natural de envejecimiento afectan a la masa muscular más intensamente en la mujer que en el hombre, debido a la supresión estrogénica. En una mujer que ha pasado la menopausia existe el doble de tejido muscular no contráctil que en una mujer más joven.

La pérdida de masa ósea también contribuye a la atrofia del músculo, ya que una menor síntesis de vitamina D afecta a la producción de fibras musculares de tipo II. La disminución de la fuerza es de 0,4 y 0,8 kg por década, de forma que los músculos de una mujer de 65 años son más débiles que los de un hombre a los 85.

Además, la disminución de la actividad física y la reducción de la ingesta de proteínas hace que los músculos produzca cada vez menos energía, lo que favorece el proceso debilitante y la tendencia a ganar peso.

Cambios en el tejido graso

La LPL o lipoprotein-lipasa es una enzima que transforma los triglicéridos en combustible para el músculo. Con la menopausia se produce una reducción de la síntesis de esta enzima, por lo que el músculo quema menos grasa y ésta se acumula en brazos, rollitos del sujetador, cintura, abdomen, muslos y glúteos.

Cambios en el cuerpo tras la menopausia

La menopausia comporta cambios en la piel, en los músculos y en la grasa

Lipoláser: 4 factores para una buena contracción cutánea

Lipoláser o la liposucción láser es la técnica de primera elección en IML para el rejuvenecimiento corporal tras la menopausia, ya que, además de eliminar eficazmente la grasa localizada, permite la retracción homogénea de la piel que ha perdido su tono y elasticidad.

El protocolo reglado de Lipoláser no contempla la habilidad artística del cirujano plástico, aunque éste es un factor fundamental para obtener la corrección que desea la paciente, en un período de tan alta exigencia estética como es la menopausia.

La flacidez de la piel en la mujer tras la menopausia es un factor de riesgo en el resultado del tratamiento. Tras más de 10 años de experiencia con Lipoláser, el Dr. Javier Moreno destaca los siguientes 4 factores que son fundamentales para conseguir la mejor contracción cutánea posible:

  1. Marcación
  2. Emisión de energía
  3. Incisiones
  4. Orientación de la fibra óptica

1. Marcación de la zona a tratar

El Dr. Moreno resalta la importancia de dibujar 5 cm adicionales en el diseño con el que se marca la zona a tratar, de forma que el láser se aplique hasta este segundo límite. Por ejemplo, para corregir la zona del abdomen es necesario considerar los flancos y los rollitos del sujetador.

Marcación de zonas a tratar con Lipoláser

Es recomendable aumentar la marcación de la zona a tratar en 5 cm

2. Emisión de energía

El láser consigue un resultado más homogéneo que el de las cánulas de la liposucción convencional. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la retracción de la piel es proporcional a la extensión tratada.

Para que el reajuste de la piel atrofiada tras la menopausia sea lo más satisfactorio posible, es necesario ampliar la zona donde se emite la energía del láser. Si, por ejemplo, la zona requiere una marcación de 10 centímetros, será necesario aplicar la energía del láser en los 15 cm periféricos.

3. Incisiones

Las pacientes tras la menopausia suelen requerir el tratamiento en zonas amplias, por lo que el cirujano plástico debe buscar áreas ocultas en los pliegues naturales para ocultar las incisiones, como en el surco submamario o en las ingles.

En zonas como la espalda, donde estos pliegues no existen, se recomienda la lubricación abundante de los abordajes para evitar el roce del instrumental quirúrgico y facilitar así una cicatriz que pase desapercibida.

4. Orientación de la fibra óptica

La orientación de la fibra óptica debe adaptarse al resultado que se desea obtener. Pongamos como ejemplo los rollitos del sujetador, donde la grasa se acumula de forma horizontal. En este caso, la fibra óptica debe aplicarse en dirección vertical, ya que así se obtiene un resultado mucho más satisfactorio.

 

¿Qué zonas corporales podemos rejuvenecer con Lipoláser?

Lipoláser permite el rejuvenecimiento en todas las zonas corporales que se ven afectadas por el aumento de volumen en la menopausia. Los mejores y más predecibles resultados se consiguen en los tipos I y II de la Clasificación Temourian, que corresponden a los grados de envejecimiento cutáneo leve y moderado.

Brazos

La piel de los brazos, que de por sí es menos elástica y más fina que en el resto del cuerpo, tiene que soportar el aumento de grasa que se produce en la menopausia.

En IML, los brazos se marcan abarcando toda su parte posterior, desde el codo hasta la axila, incluyendo el tejido graso localizado en al zona alta de la espalda.

Cuando el grado de flacidez en brazos es alto, puede requerir una braquioplastia o lifting de brazos.

antes y después de Lipoláser en brazos

Foto de antes y después de Lipoláser en brazos en IML

Abdomen

El abdomen es objeto de la mayoría de las consultas realizadas por las pacientes tras la menopausia, ya que, al deterioro de la musculatura abdominal producida por los embarazos y la flacidez característica de esta zona, se suma el aumento de volumen tan común en esta etapa.

La experiencia de nuestros cirujanos ha demostrado que para corregir el abdomen es necesaria una marcación amplia, que abarque desde el surco submamario hasta el borde superior del pubis.

Lipoláser reduce el tejido graso sobrante y mejora la piel. Sin embargo, esta técnica no está indicada si la paciente presenta un exceso de piel importante, si ha recibido cirugías previas en la zona o si posee un índice de masa corporal superior al 30%, casos en los que puede ser más interesante aplicar una abdominoplastia.

Flancos

Los flancos no presentan flacidez, pero sí acusan el cúmulo de grasa en la menopausia. El aumento de volumen en esta zona desdibuja la curvatura característica de la mujer joven, perdiendo la definición de la cintura.

Para obtener un resultado óptimo, en IML la marcación de los flancos se extiende hasta la parte alta de la cintura.

Rollitos del sujetador

Incluso las mujeres que más se cuidan y que mantienen su peso en la menopausia pueden acumular grasa en la zona alta de la cintura, a nivel de la espalda, conocida como rollitos del sujetador.

Esta grasa está localizada en pliegues cutáneos muy notorios, por lo que, además de su eliminación, es necesario borrar la memoria de estos surcos horizontales. Para recuperar su aspecto liso, delgado y homogéneo, en IML marcamos hasta la zona del inicio de la cintura y el apoyo del sostén y aplicamos la energía en sentido vertical.

Muslos y glúteos

La redistribución de la grasa, la pérdida de tono muscular y el deterioro de la piel explican el aspecto característico de los muslos y los glúteos tras la menopausia.

Lipoláser corrige estas alteraciones, eliminando la grasa localizada y mejorando la calidad de la piel.

Para alcanzar una corrección completa en ambas zonas suele ser necesaria una lipotransferencia o injerto de grasa autóloga, que mejora la proyección y la textura de los glúteos.

El siguiente vídeo muestra imágenes reales de antes y después de Lipoláser en nuestra clínica de Madrid:

Si tiene alguna duda sobre el rejuvenecimiento corporal tras la menopausia, nuestros cirujanos plásticos estarán encantados de responder a todas sus preguntas en  una consulta informativa gratuita:

 

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