/uk/

Los efectos nocivos del sol

 

Los efectos nocivos del sol

iml
01/07/2013

Hasta ahora, el daño solar cutáneo parecía estar reducido a la acción de los rayos ultravioleta A y B. Sin embargo, estudios recientes han demostrado los efectos negativos de las radiaciones infrarroja y visible. Este artículo tiene como objetivo identificar los efectos nocivos del sol, para aprender a protegernos de ellos y mantener sana nuestra piel.

La energía del sol

El sol es indispensable para la vida. Además de ser necesario para sintetizar la vitamina D y para producir melatonina, la radiación solar induce la liberación de endorfinas, que generan sensación de bienestar. Estos beneficios del sol pueden recibirse desde la sombra.

Sin embargo, se ha demostrado una relación causa-efecto entre la exposición prolongada a la radiación solar y algunas enfermedades cutáneas que suponen un riesgo importante para la salud.

La energía emitida por el sol está compuesta por distintos tipos de radiación: los rayos cósmicos, los gamma, los rayos X, el espectro visible, la radiación ultravioleta y la infrarroja. Las radiaciones que tienen efecto sobre los seres vivos se denominan fotobiológicas y son:

  • Ultravioleta (UVA y UVB).
  • Infrarrojos (IR).
  • Luz visible.

Cuando estas radiaciones inciden en la piel, una parte es reflejada y otra es absorbida por los cromóforos cutáneos, como son la melanina, los liposomas, las proteínas o el ADN celular. La interacción de la radiación fotobiológica con los cromóforos de la piel provoca reacciones fotoquímicas que conducen al daño cutáneo.

Efectos nocivos de la radiación solar

Los efectos de la radiación ultravioleta, que incluye los rayos UVA, UVB y UVC, son bien conocidos:

  • UVA: Su longitud de onda es mayor y penetra en las capas más profundas de la piel. Contribuye al envejecimiento de la piel y, junto con la radiación UBV, al riesgo de desarrollo de cáncer de piel. La radiación UVA artificial aplicada en cabinas de bronceado puede provocar el mismo daño cutáneo que los rayos UVA procedentes del sol.
  • UVB: Su longitud de onda penetra hasta las capas superficiales de lapiel. Es la responsable de las quemaduras y del fotoenvejecimiento. Participa en el desarrollo del cáncer de piel.
  • UVC: Su longitud de onda es menor, aunque supone un peligro mucho mayor que las anteriores. Esta radiación no llega a la tierra, ya que es filtrada por la atmósfera terrestre.

Las investigaciones recientes sobre fotobiología señalan que, además de la radiación UVA y UVB, los rayos infrarrojos (IR) y la radiación visible también provocan daño cutáneo.

¿Cómo afecta la radiación infrarroja a la piel?

La radiación infrarroja (IR) actúa en la dermis desnaturalizando las proteínas estructurales. Afecta también a los fibroblastos a nivel mitocondrial, lo que provoca una producción menor de fibras de colágeno y elastina. Todo ello desencadena el envejecimiento prematuro de la piel.

¿Cómo afecta la luz visible a la piel?

La radiación visible influye en la formación de especies reactivas de oxígeno (ERO) o radicales libres, que provocan eritema, fotoenvejecimiento, pigmentación, fotodermatosis y daño indirecto del ADN celular.

Fotoenvejecimiento y pigmentaciones son algunas de las secuelas de la exposición solar prolongada

Fotoenvejecimiento y pigmentaciones son algunas de las secuelas de la exposición solar prolongada

El estrés oxidativo

Los radicales libres son moléculas con electrones no apareados. Para obtener su equilibrio químico, oxidan a moléculas vecinas que, a su vez, buscan electrones de otras moléculas vecinas, produciendo así una reacción en cadena que puede degradar estructuras biológicas importantes.

Los radicales libres son necesarios para el funcionamiento adecuado del metabolismo celular. Además, el organismo cuenta con diversos sistemas de protección contra los radicales libres, los antioxidantes, compuestos que reducen el efecto nocivo de los radicales libres o detienen las reacciones en cadena.

Sin embargo, el equilibrio oxidativo se rompe cuando la exposición solar prolongada provoca altas concentraciones de radicales libres ante las que no pueden responder las defensas antioxidantes. Este desequilibrio es responsable del daño celular, del envejecimiento y de enfermedades inflamatorias y degenerativas.

Los radicales libres generados por el estrés oxidativo pueden dañar cualquier componente de la célula, ya sean proteínas, lípidos e incluso el ADN:

  • Oxidación proteica: Es el daño producido por los radicales libres en las proteínas, alterando su funcionamiento. Las enzimas son estructuras proteicas y muchos de los sistemas de reparación endógenos son enzimáticos, por lo que se incrementan los fallos en los sistemas de reparación celular.
  • Peroxidación lipídica: Los radicales libres producen daño a nivel de los lípidos, una parte sustancial de la estructura de la membrana celular, alterando su permeabilidad y provocando así la muerte celular.
  • Oxidación del ADN celular: Cuando los radicales libres agreden el ADN celular pueden dar lugar a mutaciones en la célula, con posibilidad de desarrollar enfermedades degenerativas como cáncer.

Fotodermatosis

Las fotodermatosis son alergias o respuestas anormales frente a la radiación solar, cada vez más frecuentes en nuestros pacientes. Estas reacciones se dividen en 6 grupos:

1. Fotodermatosis solares de origen desconocido

Tienen origen inmunitario. Destacan las siguientes:

  • Urticaria solar.
  • Hidroa vacciniforme.
  • Dermatisis actínica crónica.
  • Prúrigo actínico.

2. Fotodermatosis de origen exógeno

Producidas por la conjunción de un medicamento específico con la exposición solar. Los principales fármacos fotoalergizantes son:

  • Determinados ansiolíticos.
  • Antidepresivos.
  • Antibióticos.
  • Diuréticos.
  • Anti-inflamatorios no esteroideos.

Algunos medicamentos pueden producir fotodermatosis con la exposición al sol

Algunos medicamentos pueden producir fotodermatosis con la exposición al sol

3. Fotodermatosis de origen endógeno

El espectro de luz visible produce la excitación de la porfirina y del oxígeno reactivo, dando lugar a las Porfirias cutáneas.

4. Dermatosis fotoagravadas

Algunas patologías empeoran con la exposición solar:

  • Dermatomiositis.
  • Lupus.
  • Poroqueratosis.

5. Dermatosis por conectivopatías

El lupus empeora con la exposición al sol en pacientes con fotosensibilidad.

6. Genodermatosis

Es un grupo de enfermedades dermatológicas hereditarias que cursan con sensibilidad extrema a los rayos ultravioleta, como la enfermedad de Ps de Gorlin-Goltz.

La recomendación del dermatólogo

Los dermatólogos de IML recomiendan adquirir una nueva cultura del sol, en la que prime la protección frente a los distintos tipos de radiación y la neutralización y reparación de los daños causados por la exposición solar prolongada.

En el próximo artículo daremos las claves para una protección solar completa, así como para prevenir y reparar las lesiones producidas por el exceso de sol.

Si desea obtener información personalizada acerca de los cuidados de la piel frente al sol, solicite una consulta informativa gratuita en nuestra clínica de Madrid.

 

Otros artículos que pueden interesarle:

Sol: 14 consejos básicos para cuidar la piel en verano

Cicatrices y sol: Cuidados básicos

Lo bueno y lo malo del sol

Te puede interesar ...

Instituto médico láser

Paseo General Martínez Campos, 33 28010 Madrid (España)
WhatsApp: 637 504 871

Horario

Lunes a viernes de 9:30h a 21:00h
Sábados de 10:00h a 15:30h*
* Durante el mes de Agosto, el horario de los sábados es de 10:00h a 15:00h

Consulta gratuita





He leído y acepto la política de privacidad

Please leave this field empty.

WordPress Video Lightbox Plugin