Por Dra. Paloma Cornejo Navarro
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LOS LÁSERES DE LUZ PULSADA INTENSA SE HAN CONVERTIDO
EN LA TÉCNICA DE REJUVENECIMIENTO
FACIAL MAS POPULAR DEL MOMENTO.
Dicen que la cara es el espejo del alma, pero también
es el reflejo del paso del tiempo. Arrugas, manchas
solares, lesiones vaculares, asperezas... son las
huellas que los años, el sol, el estres o el consumo de
alcohol y tabaco dejan sobre nuestro rostro. La dermatología
cuenta desde hace años con muchos procedimientos para
solucionar, uno a uno los diferentes problemas, pero la
aparición del IPL ha conseguido ofrecer un rejuvenecimiento
global y en todo el rostro de forma uniforme. Esta nueva
y apasionante técnica ha ganado popularidad primero
en EEUU y ahora en Europa, y se ha convertido en una
de las técnicas estéticas con mayor demanda en todo
el mundo. Su gran ventaja es la recuperación inmediata
del paciente que no tiene que parar su actividad normal.
El envejecimiento del rostro se debe al efecto acumulado
a lo largo de los años de la luz ultravioleta, y se manifiesta
en forma de cambios de la coloración (manchas oscuras
o léntigos, rojeces, arañas vasculares, amarilleamento),
pérdida del tono y pequeñas arrugas en las
zomas más expuestas a la luz. Hasta ahora era preciso
tratar cada una de estas manifestaciones por separado,
con los numerosos procedimientos cosméticos o con los
láseres existentes. Incluso con los láser el tratamiento
no era global: hay láseres para manchas, otros para rojeces
o telangiectasias, peelings de diferentes profundidades
e incluso tratamientos más resolutivos, como el laser-resurfacing,
que aunque son eficaces requieren de un periodo de recuperación
determinado. La necesidad de este tiempo de recuperación
es el motivo por el que muchos pacientes rechazan este
tipo de soluciones, ya que no les permiten integrarse
de forma inmediata a sus obligaciones sociales y laborales.
Actualmente la gente demanda cada vez más tratamientos
poco agresivos que permiten incorporarse al trabajo en
el mismo día, pero que sen eficaces. Una de las mayores
innovaciones en este campo es el IPL (luz pulsada intensa
o rejuvenecimiento no ablativo).
El IPL (también llamado láser frío) es un moderno sistema
de rejuvenecimiento facial que emite un haz de luz similar
al del láser pero mucho más versátil ya que puede modificarse
según el tipo de problema a eliminar, su profundidad y
la piel de la paciente. El fotorejuvenecimiento con
IPL trata a la vez toda la superficie de la cara,
manos, escote, en lugar de hacer sesiones por separado
para cada zona aislada del rostro o para cada imperfección
cutánea específica. De esta forma se consigue un resultado
más uniforme y un aspecto más fresco y juvenil.
El tratamiento completo consiste en alrededor de
5 sesiones en cada una de las cuales se marcan unos
objetivos de resultado (por ejemplo las primeras se aplican
para la eliminación de lentigos y rojeces y en las ultimas
se estimula el colágeno dérmico para minimizar el poro,
dar frescura y firmeza a la piel). Cada sesión dura
unos 20 minutos y deben aplicarse cada tres o cuatro semanas.
"La gran ventaja de este sistema es la rápida recuperación
y que resulta totalmente indoloro. Cuando el
paciente sale de la consulta después de realizarse una
sesión de IPL, puede notar únicamente una sensación de
calor y su piel está enrojecida transitoriamente, pero
permite el uso del maquillaje. Posteriormente, ya en casa,
el paciente deberá aplicarse el tratamiento específico
que el especilista le aconseje para prevenir el envejecimiento.
Es aconsejable utilizar un fotoprotector o filtro solar
para evitar el bronceado mientras dure el tratamiento",
explica la doctora Paloma Cornejo, dermatóloga del Instituto
Médico Láser, experta en la aplicación del IPL facial.
El fotorejuvenecimiento con IPL puede combinarse con
otras técnicas poco agresivas y que no precisan hospitalización,
como los rellenos faciales o el botox para el tramiento
de las arrugas de expresión.