Por Dr. Ignacio Sanz Alonso
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El gel que incorporan las nuevas prótesis mamarias
ha sido tratado para garantizar la máxima seguridad en
caso de rotura. Con el gel cohesivo se inaugura una nueva
etapa en las intervenciones de aumento de pecho.
La mamoplastia
de aumento (también conocido como intervención
para aumento
de pecho) continúa siendo una de las intervenciones
de cirugía estética más demandadas por las mujeres españolas.
Sin embargo, es también una de las operaciones que más
polémica ha suscitado a su alrededor por las futuras consecuencias
que pudieran derivarse de las prótesis implantadas. En
la memoria popular todavía está presente la alarma social
que se generó hace tan sólo una década a partir de unas
informaciones que advertían sobre la posible peligrosidad
de los implantes de silicona.
La industria médica no ha olvidado estos hechos y, precisamente
por eso, hoy su labor de investigación es más constante
que nunca. De hecho, los científicos continúan investigando
nuevos materiales de relleno que consigan prótesis cada
vez más seguras y duraderas.
Fruto de esta investigación constante, ha aparecido en
el mercado una nueva tipología de prótesis, elaboradas
con gel cohesivo, que además de garantizar la seguridad
de la paciente en caso de rotura de la cápsula, ofrecen
mejores resultados que las utilizadas hasta este momento
en el aumento de pecho.
Lo mismo, pero diferente
En realidad, las prótesis de gel cohesivo no difieren
demasiado de las ya existentes en el mercado que se caracterizan
por estar fabricadas a partir de siliconas, pero, a diferencia
de éstas, el gel que contienen en su interior ha sido
tratado de tal modo que presenta nuevas cualidades físicas.
Entre ellas, una consistencia que evita el paso del gel
al organismo en el improbable caso de que se rompiera
la cápsula interna.
Además, la forma en que se presentan algunos de estos
implantes permite su recambio futuro sin demasiadas complicaciones,
algo que era impensable hace tan sólo unas décadas.
Dependiendo de su presentación y, concretamente, del
efecto final que consiguen, dentro de las prótesis de
gel cohesivo se diferencia entre anatómicas y redondas.
Ambas ofrecen unos excelentes resultados, por lo que la
elección de una u otra dependerá en última instancia de
la valoración del cirujano y de la paciente.
Anatómicas
Se denominan así porque su forma se amolda perfectamente
a la anatomía habitual de la mama. De hecho, originariamente
fueron fabricadas para reconstruir las mamas de las mujeres
que se habían sometido a una mastectomía.
Su principal ventaja radica en su aspecto, que es muy
natural. Su resultado tan discreto permite resolver los
casos más leves de ptosis -caída de mamas- sin tener que
realizar otro tipo de intervención más invasiva y que
pudiera dejar una serie de secuelas, caso de las cicatrices.
En el mercado se puede encontrar una amplia oferta de
prótesis de gel cohesivo anatómicas. En la actualidad
se fabrican implantes de este tipo con todas las dimensiones
imaginables, de forma que puedan adaptarse a la forma
y anatomía de cualquier paciente sin mama.
Como una desventaja de este tipo de implantes habría
que contemplar su sensación al tacto, ligeramente más
dura que la de las prótesis de gel de silicona convencionales,
aunque algunos fabricantes ofertan ya líneas "Soft Touch"
que minimizan estas diferencias. Asimismo, las prótesis
anatómicas cuestan hasta un 40% más que las mencionadas
de silicona y, para determinadas intervenciones, requieren
su implantación mediante una incisión en el surco submamario,
lo que significa que el cirujano debe renunciar a la vía
de abordaje más frecuente, que es a través de la aureola.
Redondas
En la actualidad casi todos los principales fabricantes
de prótesis para aumento de pecho, ya disponen en sus
catálogos de prótesis redondas de gel cohesivo. No obstante,
reúnen una serie de ventajas que son dignas de enumerar,
como, por ejemplo, las derivadas de las cualidades de
su gel, que impiden el desplazamiento de la silicona en
caso de rotura de la prótesis. A diferencia de las prótesis
anatómicas, las redondas de gel cohesivo pueden implantarse
a través de la aureola y su coste es un 25% más elevado
que el de las prótesis de gel convencional.