¿Por qué la celulitis es propia del sexo femenino?
La causa de la diferencia en la aparición de celulitis entre varones y mujeres radica en la distinta disposición de la estructura del tejido subcutáneo entre los sexos.
En las mujeres, los lóbulos de tejido graso de la hipodermis son de gran tamaño y están separados por delgados tabiques de tejido conjuntivo dispuestos de forma perpendicular a la dermis; además, la separación conjuntiva entre la dermis profunda y la hipodermis es irregular y discontinua.
Sin embargo, en el hombre y en las mujeres que no presentan celulitis estos tabiques de fibras conjuntivas son más gruesos y están distribuidos de forma poligonal, asentando sobre una separación dermis-hipodermis de conjuntivo regular y continua. La presión de los lobulillos de grasa en la piel del varón se refleja en todos los sentidos y sobre todo hacia la base, haciendo que se distribuya de modo más regular, por ello la piel muestra una superficie de relieve homogéneo.
A cambio, la especial conformación de los tabiques fibrosos en la mujer permiten que los lobulillos del tejido graso ejerzan presión contra la superficie de la piel, fruto de lo cual protuyen y alteran su regularidad en la superficie. Además, las trabéculas o tabiques fibrosos en el caso de la piel con celulitis se endurecen y contraen haciendo que la irregularidad de la piel se intensifique, dando lugar al efecto “capitoné” característico o piel de naranja.
Esta diferente disposición del tejido viene condicionada hormonalmente (por acción de los andrógenos), comenzando a apreciarse dichos cambios cuando comienza el funcionamiento testicular en la pubertad de los niños. De la misma forma, aquellos varones con un déficit severo de andrógenos (hipogonadismo primario y secundario) presentan un aspecto y distribución de la celulitis similar a la de la mujer.