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Striae Repair. El tratamiento de estrķas exclusivo de IML
Hasta el momento, las estrías suponían un problema estético notable, muy frecuente y difícil de resolver. Los tratamientos tradicionales con productos tópicos y dermoabrasión ofrecen resultados discretos, con el riesgo de producir hiperpigmentaciones. Striae RepairIML, protocolo propio de IML, consigue mejorías del 75% en todo tipo de estrías y sin daño en la epidermis.
Las estrías son bandas atróficas de disposición lineal localizadas en regiones corporales que han sido expuestas a tensión o estiramiento en circunstancias como el embarazo, el crecimiento rápido en la pubertad, los cambios bruscos de peso, las enfermedades inflamatorias o la ingesta de corticoides. Esta distensión cutánea altera el tejido conjuntivo de la dermis, provoca alteraciones en las fibras elasto-colágenas, disminuye la actividad de los fibroblastos (responsables de generar nuevas fibras de colágeno) y produce el característico hundimiento que presentan las estrías maduras.
Según su grado de evolución, las estrías pueden clasificarse, básicamente, en dos fases:
• Fase roja: las estrías aparecen como líneas de piel fina con coloración enrojecida o violácea, en ocasiones ligeramente elevadas. Los cambios histológicos consisten en un infiltrado inflamatorio alrededor de los vasos sanguíneos y una dilatación de las vénulas. Este aspecto, que se mantiene entre 6 y 10 meses, puede acompañarse de picores o escozor localizado. Esta fase o etapa inicial es el mejor momento para tratar las estrías, ya que un diagnóstico y tratamiento precoces pueden evitar problemas estéticos importantes.
• Fase blanca: con el paso del tiempo, las estrías se manifiestan como zonas lineales blancas o nacaradas, planas o incluso deprimidas. La pérdida de colágeno en la dermis y la disminución de las fibras elásticas provocan el adelgazamiento de la epidermis, responsable del aspecto externo de piel fina o ligeramente hundida.
El Instituto Médico Láser ha diseñado el protocolo Estriae RepairIML, cuya principal característica reside en la combinación estratégica de varios tratamientos en función de la gravedad de las estrías y otros problemas estéticos asociados:
• Para mejorar las estrías recientes (rojas o violáceas), IML recomienda Estriae Repair I, que combina la acción del láser no ablativo fraccional 1540 con láser de colorante pulsado, especial para tratar el color rojo. El láser de infrarrojo no ablativo fraccional 1540 ha sido aprobado por la FDA como única herramienta para el tratamiento de estrías con una eficacia reconocida del 75%. Su energía, en forma de columnas de calor, remodela el colágeno y la elastina atróficos, disminuyendo la microvascularización alterada de la estría y mejorando su pigmentación superficial. Su aplicación no produce daño epidérmico, por lo que la piel permanece intacta. Es aplicable tanto a estrías nuevas como a estrías maduras, da lugar a un entramado estructural nuevo y homogéneo, fino, denso y reestructurado.
• Las estrías maduras (blancas o nacaradas) son tratadas con Estriae Repair II, una combinación del láser 1540 con la acción de la bioestimulación con vitaminas y oligoelementos como el silicio orgánico, sustancias nutrientes que inducen la actividad de los fibroblastos, la generación de nuevas células y la nutrición de los tejidos, constituyendo un refuerzo para potenciar la reparación de la piel estriada.
• Para el tratamiento de estrías que van acompañadas de flacidez, IML ha desarrollado Estriae Repair III, en el que interactúan los equipos láser 1540 y Lux Deep IR con la bioestimulación con vitaminas y oligoelementos. Deep IR emite una luz infrarroja a 850-1350nm de longitud, produce un efecto térmico que desencadena el retensado de la piel y la generación de nuevo colágeno.
Aunque la mejoría se aprecia desde la primera sesión, los resultados son visibles a medida que avanza el tratamiento y tras su finalización, ya que la regeneración y remodelación de colágeno y elastina tiene lugar transcurridos 6 meses desde la finalización del tratamiento y la valoración final debe realizarse concluido este periodo.
El número de sesiones a aplicar depende de las características de cada paciente y del criterio médico, aunque generalmente IML recomienda 4 sesiones, espaciadas cada 3 semanas. Después de cada sesión, el paciente puede incorporarse inmediatamente a su actividad habitual, ya que el tratamiento sólo origina un leve enrojecimiento que remite en pocos días y que sólo precisa protección solar. |