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Las arrugas de la piel: ¿Cómo se forman y cómo tratarlas?
Las arrugas en la piel se forman como consecuencia del envejecimiento, el efecto de la gravedad y la dinámica de la mímica. Las arrugas se forman por cambios a distintos niveles y para analizar cómo tratarlas de la mejor forma es necesario tener en cuenta esto último. A medida que cumplimos años la piel se deteriora de forma espontánea o de forma acelerada sin existen otros factores concomitantes como el fotoenvejecimiento (fruto de grandes exposiciones solares muy agresivas o muy repetidas), el tabaquismo, la falta de descanso o enfermedades metabólicas o endocrinas.
- A nivel de la epidermis se produce una ralentización del desprendimiento de las capas superficiales córneas por alteración del factor hidratante natural, de los lípidos epidérmicos y la alteración en su capacidad de retener agua y en la homogeneidad y velocidad de desprendimiento de las capas más superficiales. La piel adquiere una superficie no homogénea que no refleja la luz y le da un aspecto mate.
- A nivel dérmico se produce la ralentización del metabolismo de los fibroblastos que dejan de fabricar fibras colágenas, elásticas y proteoglicanos en cantidad necesaria para mantener la firmeza e hidratación dérmica, de forma que la dermis se afina y la unión dermo-epidérmica se hace más plana, con menores proyecciones de papilas dérmicas, esto es: con menor vascularización, por lo que deja de tener aspecto rosado y aparece más amarillenta. Los capilares dérmicos a veces se dilatan y en ocasiones aparecen lesiones pigmentarias en la superficie cutánea que dan al cutis un aspecto irregular.
- La falta de tonicidad en hipodermis y la atrofia muscular y ósea hacen que aparezcan áreas de excedente facial o descolgamiento de forma más manifiesta.
Las arrugas se pueden tratar desde distintos frentes, desde el cosmético hasta el quirúrgico y la solución más idónea para por combinar varios tratamientos.
- El mantenimiento de una buena hidratación superficial para mantener la capa epidérmica íntegra y homogénea le aportará lozanía.
- La eliminación con láser de manchas y lesiones pigmentarias del tipo seborreico o hiperqueratósico mejorará su aspecto así como la eliminación de capilares dilatados.
- El rejuvenecimiento en profundidad mediante el depósito de energía que estimule a la dermis a producir nuevo colágeno y elastina mediante láseres no ablativos o radiofrecuencia puede devolver la vitalidad a la dermis. La dermis también se puede estimular mediante la inyección de plasma rico en factores de crecimiento extraídos de la sangre del propio paciente.
- Las arrugas muy marcadas superficialmente se pueden eliminar con láser ablativo fraccional tipo Co2. Las arrugas de frente, entrecejo o patas de gallo se pueden tratar con bótox.
- Las arrugas profundas es necesario corregirlas con rellenos inyectables reabsorbibles o semirreabsorbibles. La atrofia ósea se puede corregir mediante rellenos en profundidad tipo Sculptra o Radiesse.
- El excedente cutáneo se puede tratar con radiofrecuencia facial tipo bipolar o unipolar. Ante defectos de posición de la musculatura se puede tratar el SMAS (Sistema Músculo Aponeurótico Superficial) que envuelve toda la musculatura y cuya tracción mediante Lift-Express permite recolocar los elementos musculares de cara y cuello.
Los recursos son muchos y muy distintos, es preciso que el médico experto estudie al paciente y consensúe con él los tratamientos más indicados para cada paciente y para cada expectativa.
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Centro Médico Autorizado por la Comunidad Autónoma de Madrid- CS 8156 - Última actualización:
09 / 2 / 2012
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