Facebook Twitter Youtube RSS Contactar
En IML nos esforzamos en ofrecer a nuestros pacientes los mejores estándares
de calidad dentro de la medicina y la cirugía estética.
La eficacia de nuestros tratamientos se apoya en la continua
formación científica de nuestros profesionales.
Centro Médico Multidisciplinar
de Alta Tecnología.
Dotada con la última generación de equipamiento técnico,
IML es la primera plataforma de España y una de las primeras de Europa.
La eficacia de nuestros tratamientos se apoya en
la actualización permanente de los recursos técnicos.
  

Dietas de proteínas: ¿Cómo funcionan?

Dietas de proteinas

La dieta proteinada se ha convertido en una de las piedras angulares de la dietética pues no sólo es muy eficaz para los tratamientos de pérdida de peso sino que además es capaz de corregir problemas metabólicos al tener un efecto beneficioso sobre el metabolismo pancreático y de la resistencia a la insulina pudiendo mejorar sensiblemente trastornos metabólicos e hiperinsulinismo y trastornos del metabolismo graso.

La dieta proteinada debe realizarse bajo control médico. Puede solicitar consulta informativa gratuita con uno de nuestros médicos de la Unidad de Endocrinología y Nutrición de IML.

Básicamente, la dieta proteinada consiste en una reducción de lípidos y glúcidos en la ingesta, manteniendo el aporte de proteínas que mantienen el balance nitrogenado (1.2-1.5 gr /kg peso) en equilibrio para obligar al organismo a consumir sus propias reservas (primero de glúcidos y después de lípidos) con el consiguiente adelgazamiento, dirigido a los acúmulos de tejidos grasos.

La utilización de estas dietas comienza en los años 60, pero entonces la calidad de las proteínas que aportaban estas dietas era de baja calidad nutricional y terminaron siendo proscritas.

La dieta proteinada supone la puesta en marcha de una disciplina nutricional:

  • La ingesta de proteínas de alta calidad como base exclusiva de la dieta.
  • La supresión casi absoluta de azúcares y grasas, que conduce a que se active la ruta del consumo de energía a través de la cetogénesis con neoglucogénesis y liberación de cuerpos cetónicos.

¿Por qué se adelgaza con la dieta proteinada?

Porque para realizar todas sus funciones el organismo necesita energía. La fuente espontánea de obtener energía es la glucólisis que se realiza a través del ciclo de Krebs y que metaboliza la glucosa para obtener energía. Pero nuestro organismo sólo es capaz de almacenar varios cientos de gramos de glucosa que puede proporcionarnos energía para medio día de actividad.

Si suprimimos la ingesta de hidratos de carbono y toda la glucosa del organismo se ha consumido, ya no hay azúcares que quemar para obtener energía y entonces el organismo despierta otra ruta alternativa generadora de energía que se llama beta-oxidación que obtiene energía a través de las grasas acumuladas en el organismo.

La hipoinsulinemia inducida por el estado de ayuno causa el catabolismo o digestión de los triglicéridos que, sufriendo una hidrólisis, se transforman en ácidos grasos libres y glicerina. A su vez los ácidos grasos sufren una beta-oxidación que da como resultado los cuerpos cetónicos.

La beta - oxidación permite generar energía de la grasas acumuladas pero deja un residuo que son los cuerpos cetónicos, que producen el estado de cetosis. Las acetonas o cuerpos cetónicos son las únicas sustancias del organismo con efecto “corta-hambre”.

Una vez hemos conseguido arrancar la beta-oxidación estamos obteniendo energía de las grasas acumuladas siempre que simultáneamente no las estemos incluyendo en la dieta.

Por eso, para asegurar el consumo de las grasas acumuladas no debemos ingerir ni hidratos de carbono ni grasas, pues si no el adelgazamiento se interrumpiría.

Y es imprescindible asegurar que estamos adelgazando masa grasa y no masa magra (músculo). Para evitar el consumo de proteínas es necesario un aporte de 1.2-a 1.5 gr. /Kg de peso según se trate de mujer u hombre. Además estas proteínas deben ser de alta calidad, con un PER (Proteín Efficancy Rating) excelente y un índice químico superior a 100.

A las 72 horas de haber iniciado la dieta, la concentración en sangre de los cuerpos cetónicos ya es suficiente para cortar el hambre. Además los cuerpos cetónicos tienen un efecto psicoestimulante que potencia la sensación de bienestar.

Por tanto, con esta dieta se consigue:

  1. Inhibición de la lipogénesis o formación de grasas de acúmulo al retirarlas de la ingesta.
  2. Estimulación de la lipólisis o consumo de grasas acumuladas al desaparecer los hidratos de carbono.
  3. Activación de la generación de energía a partir del consumo de grasas acumuladas, la nueva vía para generar energía se acompaña de cetosis.

Beneficios de las dietas de proteinas

Beneficios diferenciales de la dieta proteinada frente a otras dietas

Los beneficios diferenciales frente a otras dietas para perder peso son:

  • Bajada rápida de peso, 3 a 4.5 kg en la primera semana y 2 kg de media en las demás semanas de la primera fase o fase Activa.
  • A base de eliminar grasa y no músculo.
  • Sin sensación de hambre.
  • Sin sensación de tristeza, debilidad o falta de vitalidad.
  • Con protección de la tonicidad de la piel al conservar la masa muscular.
  • Con seguridad siempre pues este tratamiento se debe hacer bajo control médico.

El facultativo puede encontrar necesario controles analíticos, impedanciometrías para conocer el % de agua, grasa y músculo del cuerpo a lo largo de las distintas fases o técnicas diagnósticas más precisas como la tomografía y la resonancia magnética.

Beneficios metabólicos

La dieta proteinada corrige la función del páncreas. En el aumento del peso siempre está presente la alteración de la secreción de la insulina. Al comer hidratos de carbono (glúcidos) el páncreas produce insulina que se encarga de introducir la glucosa dentro de las células para producir energía. Pero esto provoca que se consuma glucosa y no grasas acumuladas y esto facilita el almacenamiento de las grasas, es decir, el engordar.

Los beneficios metabólicos son:

  • Reduce la glucemia en sangre en la primera semana de tratamiento.
  • Reduce los problemas de insulin-resistencia, mejora los parámetros de control de la diabetes (glucemia y hemoglobina glicosilada).
  • Reducción drástica del colesterol total entre un 5 y 25%, y descenso de los LDL y los triglicéridos entre un 15 y 50%. Con aumento del colesterol HDL, el bueno.
  • La tensión arterial en obesos hipertensos baja entre un 8 y un 13% en la primera semana de dieta, para alejar el riesgo de enfermedades cardiovasculares se estima que se ha de perder como mínimo un 5% del peso inicial.
  • Reduce la apnea del sueño.
  • Mejora patologías respiratorias, osteoarticulares y la lipodistrofia.