Tratamiento de tatuajes con láser
Cada día es más frecuente la realización de tatuajes decorativos. Sin embargo también crece la necesidad de eliminarlos por motivos sociales o laborales. Antiguamente los tatuajes se eliminaban con métodos agresivos como la electrocoagulación o la dermoabrasión, procedimientos no específicos que extirpaban de una u otra forma la piel tatuada produciendo sus consiguientes cicatrices.
En la actualidad se emplea la tecnología del láser para eliminar los tatuajes de forma eficiente y sin dañar la piel circundante.
Factores que influyen en la eliminación de tatuajes con láser
A la hora de determinar el tratamiento es necesario realizar una evaluación personalizada de cada paciente. El color, el tipo de tatuaje y su localización corporal son variables que condicionan los resultados:
Color:
• Tinta de color negro:El color negro absorbe bien prácticamente todas las longitudes de onda. El láser ideal es el de Neodimio-Yag Q-Switched de 1064Nm de longitud de onda, por ser el más penetrante, aunque también pueden ser efectivos los láser de Alejandrita de 755Nm. La dificultad de este color radica en sus altas densidad y estabilidad.
• Tinta de colores azul, verde y los tonos mixtos relativos a estos colores: el pico de absorción de estos colores y su composición son variables y está condicionada fundamentalmente por la cantidad de óxido de titanio o de zinc, que son los pigmentos más difíciles de eliminar. Los láseres más adecuados son el de Rubí Q-Switched (prácticamente en desuso), los láseres de polímeros que emiten a 650Nm y especialmente los Alejandrita Q-Switched.
• Tinta de color amarillo y rojo: Con el equipo Q-Switched de 532Nm se consiguen buenos resultados de forma rápida
Tipo de tatuaje:
• Tatuaje profesional: Requiere un mayor número de sesiones, en torno a 10, debido a la gran permanencia de los pigmentos empleados y la mayor densidad y profundidad.
• Tatuaje aficionado: Este tipo de tatuajes se realizan con tintas más inestables, como la tinta china, por tanto la cantidad de pigmento es menor y más superficial. Precisa una media de 6 sesiones para su completa eliminación.
• Micropigmentaciones: Si está bien realizada, la micropigmentación es más sencilla de eliminar. Requiere tres sesiones de media para su eliminación. Sin embargo, si son profundas su eliminación es más costosa.
• Tatuajes traumáticos:son frecuentes tras los accidentes de tráfico, debidos a la abrasión por el asfalto o a explosiones de pólvora. Se eliminan fácilmente tras una o dos sesiones.
Localización corporal
Las zonas en las que la piel es más fina y la tinta está más cerca de la superficie de la piel son las localizaciones corporales que precisan menor número de sesiones:
• Cabeza
• Cuello
• Escote femenino
• Muñeca
En zonas como piernas, brazos y espalda, la tinta del tatuaje se encuentra a mayor profundidad y la piel es más gruesa, por lo que requieren un mayor número de sesiones.
Procedimiento de eliminación de tatuajes en IML
Es recomendable aplicar crema anestésica en la zona a tratar una hora antes del tratamiento. El Dermatólogo ajusta los parámetros del tipo de láser seleccionado y comienza a disparar sobre el tatuaje. El láser actúa fraccionando las partículas del pigmento y las altera químicamente, haciéndolas menos visible al ojo humano. Estas partículas son reabsorbidas por nuestro organismo mediante células (macrófagos), y eliminadas posteriormente a través del drenaje linfático.
Una vez finalizada la sesión, que en general es rápida gracias a los láseres que emiten a 10Hz (es decir, 10 impactos por segundo), se aplica pomada antibiótica y se cubre la zona tratada con una cura oclusiva. Las curas deben realizarse a diario hasta que la piel se recupera de la sesión. Es normal la aparición de inflamación leve, púrpuras y, en ocasiones, pequeñas ampollas que se producen debido a la explosión del pigmento bajo la piel.
Transcurrida la primera semana, la zona tratada puede llevarse descubierta, procurando evitar la exposición solar y aplicando una crema con rosa mosqueta.
La siguiente sesión se realiza una vez haya transcurrido un mínimo de un mes y medio desde la primera sesión, para que el organismo regenere la piel y el sistema linfático realice la recogida del pigmento fragmentado en la sesión anterior. |