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¿Cómo se puede tratar la Hiperhidrosis (Exceso de Sudoración)?

Hiperhidrosis

La sudoración, también conocida como transpiración, es un proceso fisiológico normal mediante el cual las glándulas sudoríparas liberan agua rica en sales minerales. Esta función es primordial para manenter la temperatura del cuerpo estable a 37º en ambientes calientes.

El grado de sudoración depende de la cantidad de glándulas sebáceas que tiene el individuo, nacemos con un número de glándulas sudoríparas entre 2 y 4 millones y es en la pubertad cuando se activa un número concreto de ellas, esto determinará la intensidad del sudor que somos capaces de generar. Normalmente la mujer tiene más glándulas sebáceas que el varón, aunque éste las tiene más activas.

Los problemas de hiperhidrosis los atiende el Dermatólogo. Puede solicitar consulta informativa gratuita con uno de nuestros médicos de la Unidad de Dermatología.

La sudoración suele ser más profusa en aquellas zonas del cuerpo que tienen por naturaleza mayor densidad de glándulas sudoríparas, por ello el sudor puede ser más abundante en axilas, manos, pies y frente. En algunos pacientes se asocia la presencia de bacterias y hongos en la piel que descomponen el sudor y las células descamadas y producen el olor a sudor conocido como “bromhidrosis”.

La sudoración está regulada por el sistema nervioso simpático, que pertenece al sistema nervioso autónomo y por tanto no está controlado por nuestra voluntad. Ciertas situaciones de estrés, enfado, vergüenza o miedo pueden desencadenar una crisis de sudoración excesiva. Se conoce como hiperhidrosis primaria, o no vinculada a problemas orgánicos y no está claro si se debe a un exceso de estímulo nervioso sobre las glándulas o a una respuesta excesiva de las glándulas frente al estímulo nervioso.

En otras ocasiones se produce la presencia de hiperhidrosis vinculada a un motivo orgánico, son las hiperhidrosis secundarias y pueden aparecer relacionadas con estrés, fiebre, infección, diabetes, hipoglucemia, hiperactividad del tiroides, temperaturas altas, síndromes de abstinencia, tratamiento con fármacos derivados del tiroides o derivados de la morfina. En estas situaciones existe un motivo conocido para el exceso de sudoración.

Grados de hiperhidrosis

Dentro de la hiperhidrosis primaria, es importante destacar que existen varios grados, las personas que sufren hiperhidrosis pueden llegar a sudar 5 veces más que otras personas; los grados de hiperhidrosis son los siguientes:

  • Grado 1: la sudoración ni se nota ni interfiere con una vida normal
  • Grado 2: la sudoración es tolerable pero interfiere a veces con una vida normal
  • Grado 3: la sudoración es poco tolerable e interfiere casi siempre con la vida normal
  • Grado 4: la sudoración es intolerable y siempre interfiere en la vida normal

Los pacientes que padecen hiperhidrosis pueden tener problemas de complejos asociados, bien porque manchan rápidamente su ropa por la sudoración axilar, bien porque siempre tienen las manos húmedas y tienen conciencia que resulta desagradable darles la mano o bien por problemas de olor de pies por el exceso de sudoración plantar.

Tratamientos para la sudoración

Por ello los tratamientos para este problema son importantes, existen varios tipos y grados de tratamiento que vamos a enumerar:

Tratamiento tópico con sustancias antitranspirantes:

El más conocido es a base de lociones alcohólicas de cristales de aluminio. Se aplica 2-3 veces por semana. Puede resultar algo irritante y algunos pacientes desarrollan dermatitis locales en la zona de aplicación. Actúa tapando el poro e impidiendo la transpiración. En cuanto a los problemas que pueden dar los antitranspirantes, recordemos que son sustancias que se emplean para controlar la secreción natural sin bloquear totalmente la transpiración. Persiguen una reducción de la humedad de la zona. Sus principales representantes son las sales de aluminio (clorhidrato, clorhidroxilactato y clorhidroxialantoinato de aluminio). Respecto a la información que circula sobre los antitranspirantes y el aumento del riesgo de cáncer de mama, se publicó en el Journal of the National Cancer Institute en octubre del 2002 un estudio a gran escala realizado en mujeres de entre 20 y 70 años en el que se examinó el uso de antitranspirantes entre las que padecían cáncer de mama. Los científicos a cargo del estudio no encontraron relación alguna entre los antitranspirantes y este cáncer.

Iontoforesis:

Consiste en la aplicación de corrientes eléctricas muy suaves mediante un baño acuoso que puede conseguir controlar el problema de la hiperhidrosis durante un tiempo limitado entre las 6 horas o varios días. No siempre funciona.

Toxina botulínica:

El tratamiento con toxina botulínica se ha acreditado en los últimos años como la solución más cómoda para la hiperhidrosis. La inyección de la toxina en las zonas de hipersudoración produce un bloqueo de la transmisión sináptica temporal mediante el bloqueo del neurotransmisor acetil-colina. Dura 6 meses, tiempo durante el cual el exceso de sudoración estará controlado. Se realiza dibujando una parrilla precisa en la zona a tratar, sean pies, manos o axilas para realizar un reparto en micropunciones homogéneo y respetando estructuras musculares que no deben perder su movilidad para no perder las funciones motoras correctas (por ejemplo en las manos hay que evitar pinchar la “eminencia ténar” para que la función del pinza que hace el dedo pulgar no se pierda con el tratamiento.

Tratamiento quirúgico:

La alternativa a estos tratamientos es el tratamiento quirúrgico, que consiste en interrumpir definitivamente los nervios y los nódulos nerviosos que transmiten la orden de la sudoración a las glándulas sudoríparas, se realiza mediante laparoscopia y sólo la deben realizar cirujanos muy expertos. Esta técnica quirúrgica se llama simpatectomía por toracoscópica. A veces aparecen hipersudoraciones compensatorias en otras zonas como espalda o piernas.